sábado, 13 de agosto de 2016

No tengo mucho por lo que sentirme orgulloso (salvo mi hija, mi genialidad, la inteligencia que brota de mi cerebro y mi punto de vista sinigual de las cosas comunes de esta aburrida vida).

Aún así, he perdido casi todas las batallas que he peleado. No tengo muchos que compartir con la comunidad de esta ciudad. No tengo logros destacados ni ambiciones que me hagan resaltar de los demás.

Es complicado hacerte ver que soy menos idiota y egoísta de lo que fui en el pasado.
Me canso de escribir de esta manera poco poética y simpática.

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