sábado, 19 de noviembre de 2016

Estoy a casi nada de pegarme un tiro.
Ni siquiera haré ruido para no molestarte.

Piénsame un poco, por favor.

viernes, 14 de octubre de 2016

Que disfrutarás, un poco por favor, las cosas que hago para que te sientas mejor.
Puede no funcionar o que todo sea ilusorio.

No soy funcional con todo lo que nos falta.


domingo, 9 de octubre de 2016

Quisiera, como tal vez no sabes, abrazarte diez veces. Mantenerme a presión constante en tu cuerpo. Contigo. Podría, algunas veces, llorar menos fuerte. Menos histérico o dramático. O dejarme llevar por el dolor hasta arrojarme frente a un auto en cualquier punto de esta ciudad.

Da lo mismo. Los once segundos diarios donde piensas en mi (sin quererlo, seguramente). La poca importancia a unas cuantas letras sinceras. No voy a negarlo, los poemas cada vez son más y más raros. Te cuidas de no leerme o de no sentirme en lo absoluto.




domingo, 2 de octubre de 2016

Y espero, como siempre, que disfrutes cada momento, instante o pequeña porción breve de tiempo.
Viajes a los sitios que te gustan, encriptarte en días que no son los míos. Imprimir tu silueta en las calles de otra ciudad..

Porque aunque nunca hicimos lo que más querías, tienes toda la eternidad para decidir si un día quisieras intentarlo de nuevo conmigo. Sin juegos. Real como debe ser.




viernes, 30 de septiembre de 2016

Cuando menos lo esperes.. Abandonaré toda esperanza para sitiarme en cualquier parte de tu alma. No tienes que admitirlo ni entenderlo, el simple paso del tiempo, supongo, te hará verme de una mejor manera.

O tal vez estoy equivocado y seguirás odiándome indefinidamente por la eternidad.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Mi corazón se desploma después de verte.

No es algo malo, solamente me siento débil, inútil, vacío, ansioso y poco valorado.
Lo siento, de verdad lo siento.. Ahora entiendo tus días grises junto a mi.
Lamento no haber sido más comprensivo y menos arrogante.

Después de todo, no creo ser una tan terrible persona. El noble corazón que un día dijiste que yo tenía sigue en el mismo sitio, un poco mayor, cansado y revuelto. Con sangre tibia bombeando hacia algunas partes de mi cuerpo. Soy la misma persona, con casi una cantidad infinita de defectos, con virtudes olvidadas y tú con todos mis desencuentros. No alcancé la expectativa que tenías en mi. Te fallé de todas las formas que alguien puede fallar.

Soy casi lo mismo. Más gordo y con cabello extra. Con parte de mi espíritu muy quebrado. Arrollado. Mis asuntos sé que no son los mejores o más valiosos. Sé que no le dan un plus a tu vida diaria..
Menos mis lágrimas, mis cartas o mis flores. No espero que regreses corriendo a mi con estos tontos detalles que planeo cuidadosamente. Que escribo intensamente todos los días. Que derramo en el trabajo, en casa, en el fútbol. Comiendo, cenando, duchándome, dormido y cuando te canto.

No sé que pasa conmigo. Supongo que es el estrés post-verte que me aniquila. El desosiego abrumador que no puede darme más que platicas intranquilas. ¿Qué más?

Mi corazón se despedaza después de verte. No es malo.. Solo es que no puedo cumplir mis mayores anhelos.

Te deseo. No es un deseo sexual (que también poseo por tu maravilloso cuerpo). Podría estar todo lo alejado del sexo y no me importaría. Es un deseo, un anhelo ferviente, que termina con mi energía y con mi sangre hirviente.

Te amo. No lo escondo. No lo hago menos (aunque creo que tú sí y no te culpo, estrella).
Porque amarte me da la pauta para intentar ser mejor..

No me olvides.




jueves, 15 de septiembre de 2016

Me gustan las flores. Escribir cartas. Beber bastante Leer un poco. Imaginar universos constantes.
¿Qué importaba tener cosas en común (que realmente sí teníamos) cuándo se podía estar enamorado?

No quiero seguir preguntándome cómo habría sido todo..



Disfruta las flores que llegan a casa. Ojalá fuera así.